Conclusiones de la Mesa  Redonda

 

“Implicaciones de la conducta desafiante en el proceso de aprendizaje”

Las dificultades de aprendizaje no son una característica del  trastorno oposicionista desafiante,  sin embargo las consecuencias de las conductas puede interferir en lograr con éxito el proceso de aprendizaje. Además un alto porcentaje de estos muchachos tienen asociado un trastorno de déficit de atención y en algunos casos algunas dificultades en el aprendizaje.

Es necesario hacer una reflexión personal sobre cuan preparados estamos personalmente para mantener  el control con los jóvenes o niños que presentan un trastorno de  conducta desafiante.

 

  •      Hoy en día no existe una formación académica formal para los profesionales en educación que les facilite afrontar estos casos en el aula. 

 

  •      Existe además una carencia  de normas preventivas para atenderlos. 

 

  •     Es necesario determinar como institución  si estos jóvenes y niños son beneficiarios de una adecuación curricular de tipo conductual ya que hay un conflicto entre  la aplicación  del reglamento y la realidad de este trastorno.  

  •     Es necesario realizar un proceso de intervención antes de tomar medidas drásticas.

 

  •   Lo más valioso e importante en este proceso es despertar la sensibilidad de los educadores ante la realidad de estos estudiantes.

 

  •  Es importante en el abordaje llevar a cabo  una intervención multidisciplinaria para observar mejores resultados.

 

  • La función de los profesionales de apoyo  en un centro educativo es ofrecer al educador del aula regular una serie de estrategias para que no se  afecte el área académica.

 

  • Es importante reflexionar acerca de la causa del fracaso en este tipo de estudiantes: el estudiante no sabe,  no puede o no quiere? 

 

  • El joven con una conducta desafiante, tiene la capacidad para lograrlo, lo que pasa es que no quiere. Recordemos que ellos Si pueden, por lo general si saben, el problema es que no tienen la voluntad para hacerlo. 

 

  • Una de los factores más importantes con estos casos es la actitud del docente hacia estos niños o jóvenes.

 

  • Debemos estar al día y preparados tanto  profesionalmente  como  institucionalmente para poder lograr visualizar las diferencias entre una conducta desafiante y un trastorno oposicionista desafiante.

 

  • Con la capacitación, una buena actitud y las políticas institucionales claramente determinadas podemos ser capaces de abrir oportunidades para el desarrollo integral de estos estudiantes quienes se merecen una oportunidad.

 

 

 

Derechos reservados, Marina Peña 2008