Conocí la manifestación más pura del ser humano
Alguien que confió en mi sin conocerme, Que me ayudo sin pedir
nada a cambio, Que me sonrió sin motivo alguno, Que fue sincero sin
pedírselo,
Que me regalo una flor sin ningún motivo alguno, Que compartió lo
suyo sin pedírselo, Que me contó sus sueños y sus fantasías Que
lloro sin temor y busco mi consuelo,
Y después de darme tanto con humildad me dijo
“Gracias por ser mi MAESTRA”